"La escuela, en esta sociedad del conocimiento debe dar lugar a la divergencia, a la diversidad: allí donde “todos” puedan aprender, respetando los diferentes tiempos, los disparejos ritmos, pronosticando la pluralidad de los alumnos y aceptando cada desafío. Así, no sólo estaremos transmitiendo otras miradas sino que también todos en conjunto estaremos practicando el concepto de Justicia Social" Prof. Nora B. Arana

domingo, 31 de marzo de 2013

1° de Abril: Día Mundial de la Educación


La Educación constituye un instrumento indispensable para que puedan progresar los ideales de paz, libertad y justicia social. En esta contingencia, tiene la misión de permitir a todos sin excepción, hacer provechoso y fértil: talentos y todas las capacidades que impliquen que cada uno pueda responsabilizarse por sí mismo y realizar su proyecto personal.

Es necesario e imperioso, entonces, que surja un Proyecto Educativo que perfile objetivos claros, marque un rumbo coherente, consistente y estable por seguir y ponga en acto una vigorosa voluntad colectiva de movilización para el cambio de nuestra Educación. Vivenciamos años de obstrucciones, de paralizaciones, de confusiones. Resulta indispensable que los agonizantes flagelos que estamos respirando y a los que nos están condenando en esta materia no existan NUNCA MÁS. La Educación es responsabilidad de todos. Prof. Nora B. Arana

lunes, 4 de febrero de 2013

EL DOCENTE FRENTE AL PROBLEMA DEL APRENDIZAJE - Qué hacer desde la escuela


"(...) El docente indudablemente nace, pero también puede crearse y perfeccionarse. De esto, se puede hablar en sentido analítico y en sentido filosófico días enteros. Pero, no es nuestra finalidad extendernos en conocimientos abstractos que no conducen a nada constructivo sobre lo que es y debe ser el docente, sino simplemente queremos señalar algunos de los conocimientos que necesariamente debe poseer para ser más sabio en cada una de las ocasiones en que deba intervenir. Por principio, el docente, no es solamente un captador de realidades, y que desde ella elabora éxitos o fracasos educativos.
Quién proceda con un criterio más o menos formal para cristalizar sistemas, para establecer métodos didácticos, para crear recetas para enseñar, se equivoca. Como se equivocaron y se equivocan  los teóricos de la educación, que en la creencia de que por repetir teóricamente la mayor cantidad de conceptos, evaluados con rigor académico, se educaba al alumno. Pero, del mismo modo, se equivocaron y erran los que psicologizaron la educación, transformando el aula en un “cuasi-gabinete psicológico” porque, en definitiva provocan mayor confusión, ineficacia educativa, desprestigio social y profesional, intrusismos oportunistas, definiciones poco precisas, problemas mal planteados, que concluyen en el fracaso escolar, toda vez que, el docente se desgasta anímicamente por aportar esfuerzos de todo tipo, que en definitiva, resultan inútiles. Tanto el rigurosidad pedagógica, como el laxismo académico,  conducen  inexorablemente al fracaso escolar (...)"
Prof. Susana Nonell

jueves, 11 de octubre de 2012

La Educación en Tiempo de incertidumbre

“Es necesario, en estos tiempos que nos urgen de enfrentamientos de incertidumbre y para preparar a nuestros jóvenes y niños para una vida satisfactoria, que desde el ámbito de la Educación se auspicie la maduración de un pensamiento alterno, capaz de imaginarse soluciones distintas a las aparentemente “impuestas” por estos tiempos, mediante procesos de reflexión y diálogo, para desarrollar en ellos modelos de valoración propios que propicien la búsqueda de la congruencia entre el deber ser y el hacer. Proyectar las necesidades del mañana es imaginar lo probable pero también lo posible”. Prof. Nora B. Arana

sábado, 8 de septiembre de 2012

Día Internacional de la Alfabetización



En una sociedad tan compleja como la del siglo XXI, estar alfabetizado no se reduce simplemente a tener armas rudimentarias para leer y escribir. Ser alfabeto en la actualidad trasciende ampliamente la adquisición de los instrumentos básicos de la lectura y escritura; implica la apropiación de una compleja red de conocimientos necesarios para analizar crítica y autónomamente la realidad.

lunes, 23 de julio de 2012

La Educación: Volver a ponerla de pie desde nuestra UCR


La Educación es el bien público que forja los mayores  impactos sociales y de desarrollo humano. Es, sin lugar a dudas, el mejor espacio y capacidad nacional porque es en ella donde se ubican las mayores perspectivas de libertad, de justicia, de equidad, movilidad social y de un mejor futuro en la vida comunitaria y laboral.
En la era del conocimiento, sólo una educación integral de calidad a la que todos tengamos acceso, garantizará las oportunidades de la globalidad en bienestar, desarrollo, competitividad  y armonía social.
La Educación debe favorecer el modificar cualitativamente los actuales niveles de desarrollo del país. Con la amplia corresponsabilidad de todas las instituciones y de sus actores, y de todas las instancias de todos los sectores políticos de nuestro partido centenario, se podrá lograr una alternativa futura a la política de Estado en Educación que hoy está abatida, carente.
Suscitando la  más  vasta  participación  social  de  los diversos actores para construir y asumir  desde las múltiples responsabilidades, se originará una nueva y prestigiosa agenda Educativa generadora y responsable para la transformación de nuestro Sistema Educativo a  fin de que responda a las expectativas de este siglo. Para ello, todos debemos asumir compromisos, responsabilidades, empeños, exigencias, desde cada uno de nuestros ámbitos, para volver a colocar nuestras miradas en la Educación como una de las banderas más importantes de nuestra querida UCR. Prof. Nora B. Arana

viernes, 13 de julio de 2012

La Educación un gran patrimonio ante nuestra crisis.


Krisis, del griego, significa rotura.  Es parte de la crisis hablar de la crisis y no definir en qué consiste, ni mucho menos preguntarse qué se hace y cómo se hace para salir de ella, de esta situación de rotura.
La crisis nos empuja a comprometernos en la cimentación de algo nuevo. Frente al hambre, la pobreza, el desempleo, la inseguridad, la corrupción política, y las discriminaciones de diversas índoles que sufrimos en nuestro país: nuestros niños y nuestros jóvenes son los más desamparados. Porque su futuro es un gran signo de pregunta que ellos mismos muchas veces se resisten a pensar ante la realidad del presente. Y es en este contexto donde la Educación, a través de sus instituciones, tiene mucho para ver, decir, decidir y hacer.
En un trama de cambio como la que vivimos, ya no es posible seguir repensando, nostálgicamente, en los valores que perdimos. Principalmente, porque la propia imagen de valores perdidos enclaustra una confusión.
Valores como la vida, la paz, la solidaridad, la tolerancia, la dignidad, el respeto, la justicia están vigentes: son motivos de declaraciones internacionales, son reconocidos universalmente. Sin embargo, en nuestra vida cotidiana los mismos han sido desjerarquizados. De nada parecieran sirven las declaraciones, si luego lo que llevamos a cabo se convierte en letra muerta. Una sociedad mejor debemos construirla entre todos y para ello es necesario que cada uno concentre una dimensión de valores en todos sus ejercicios, aún en los más cotidianos, porque es allí donde se exteriorizan y despliegan la falta de respeto y la intolerancia hacia lo disímil.
En escenarios como éstos, la Educación tiene grandes patrimonios para generar un cambio. La Educación es un medio privilegiado para fomentar y animar el desarrollo de actitudes encaminadas al logro de un mundo más equitativo y solidario. En términos generales, Educar en valores es ofrecer las señales necesarias para orientar la cimentación de un proyecto de vida.
El aula es un espacio ideal para educar en valores. Los docentes tenemos la posibilidad de crear climas, con compromiso, creatividad, diálogo, y capacidad de crítica suscitando el desarrollo de actitudes que les permitan a los chicos y también a nosotros mismos comenzar a modificar y vislumbrar el futuro. Prof. Nora B. Arana