"En la educación está la clave. En un alto grado nosotros somos en nuestras virtudes y defectos un resultado de las virtudes y defectos de la educación que recibimos. La destreza y aptitud de las sociedades para vencer los obstáculos y realizar sus propósitos, para adquirir y desenvolver una individualidad en el mundo, para crear, para fundar, para cimentar, están signadas desde su educación" Dr. Raúl R. Alfonsín
"La escuela, en esta sociedad del conocimiento debe dar lugar a la divergencia, a la diversidad: allí donde “todos” puedan aprender, respetando los diferentes tiempos, los disparejos ritmos, pronosticando la pluralidad de los alumnos y aceptando cada desafío. Así, no sólo estaremos transmitiendo otras miradas sino que también todos en conjunto estaremos practicando el concepto de Justicia Social" Prof. Nora B. Arana
lunes, 28 de mayo de 2012
Gracias
Para mí es un honor y un orgullo como radical, militante y como educadora formar parte de la lista de Convencionales Nacionales, representando como 1era. mujer al RAPACA, línea creada por Ricardo Alfonsín. Asumo este compromiso y si los afiliados nos acompañan, para trabajar durante el tiempo de mi función con el esfuerzo, las ganas y el entusiasmo de acompañar a Ricardo Alfonsín y a Alejandro P M Armendariz en sus proyectos de una UCR fortalecida, en donde la Educación, la ética y el compromiso para el bien común sean ejes parai fa empezar a vislumbrar una sociedad más igualitaria y familia, gracias Miguel Bazze,gracias a las mujeres, mis correligionarias y amigas, de la Comisión de la Mujer del Comité de la Provincia de Buenos Aires por acompañarme en este camino! Nora B. Arana
Educación en valores
La Educación en valores debe pretender
un aprender a aprender. El educador y la formación de educadores deben favorecer
las condiciones que sostengan y colaboren en tal aprendizaje. La persona es
fruto de un diálogo con el medio, con su historia, con los otros, y consigo misma.
La educación moral y en valores
éticos para la democracia no se obtiene, no se inventa sólo a través de las
teorizaciones, de las vías racionales.
Una educación en los valores de
convivencia y la paz demanda el fomento de sentimientos y actitudes de
solidaridad. Hay que promover, alimentar y sostener una ciudadanía instruída y activa, garantizada,
que asuma la democracia llevándola a la práctica de nuestros hechos cotidianos.
Prof. Nora B. Arana
jueves, 24 de mayo de 2012
25 de Mayo
El 25 de Mayo de 1810 se cristalizaron ideas,
esperanzas, sueños.
El primer gobierno patrio nació a la luz de
ideales de libertad, progreso, democracia, solidaridad, fraternidad entre los
pueblos y unidad nacional.
La fuerza de mayo no se agota nunca porque sus
ideas, sin dejar de ser siempre las mismas, tienen el efecto de renovar el
espíritu en los tiempos de mayor dificultad.
Mayo está lleno de significados trascendentes.
Por eso posee la riqueza de las grandes obras espirituales de todos los
tiempos.
El grito que hasta ese momento permanecía
callado y sobrecogido en las almas de los colonos, cobró realidad y vida. La
voz de libertad regó el suelo argentino. Somos ese pueblo, aumentado,
enriquecido y transformado, pero que todavía reclama el retorno a la inspiración
de los orígenes.
Que la gesta de mayo, que un día cambió la
historia de esta tierra, le dé hoy a nuestra
Argentina paz, esperanza y gloria, y que los argentinos y todos los habitantes
de este maravilloso suelo podamos vivir dignamente, unidos y en libertad para devolverle a sí misma la grandeza, que
en estos tiempos aparece ensombrecida.
Prof. Nora Beatriz Arana
miércoles, 23 de mayo de 2012
Fracaso Escolar
Mucho se ha investigado y se investiga sobre la
problemática del fracaso escolar. Abundante y rica bibliografía se encuentra al
alcance de especialistas y docentes.
No obstante, no es necesario recurrir a las
estadísticas para reconocer que, año tras año, nos golpea una gran cantidad de
alumnos que fracasan en sus aprendizajes, fracaso que se expresa, en primera
instancia –y como resultante más alarmante- en la repitencia y la deserción,
pero, además, en otro fenómeno: el de quien, a pesar de haber concluido
exitosamente su escolaridad en algunos de los ciclos o niveles del sistema,
fracasa al ingresar en el próximo.
Y, a partir de confirmar esto se inicia la
larga e improductiva letanía de las culpas o de las responsabilidades: las
variables política, económica, pedagógico-didáctica, social, familiar,
individual se personalizan en los cargos que se hacen a los gobernantes, los
técnicos, los directores, los docentes, los padres y los alumnos. Fuente de
discusiones estériles que parecen pretender encontrar chivos expiatorios, aún a
sabiendas de la multicausalidad que signa la cuestión.
Así que no es desacertado afirmar que la
problemática obedece a todas las variables mencionadas, que, con mayor o menor
grado de incidencia, se entrecruzan en la determinación del fenómeno.
Los
factores individuales, puestos de manifiesto en
problemas de desarrollo y maduración intelectual, emocional, psicomotriz y
social que se hacen palpables en el aprendizaje; lo ambiental-social, con su carga de ausencia de estimulación
familiar, de abandonos y maltratos, de falta de oportunidades, de subversión de
valores, de sentimiento extendido de desvalorización de la educación; lo político, evidenciando en la
implementación de medidas en muchos casos contradictorias y que obedecen a
necesidades que poco tienen que ver con lo educativo; y lo pedagógico-didáctico – aspecto que por la actividad que
desempeño es el centro de mis preocupaciones- expresado en la falta de claridad
en las concepciones teóricas de base, en la deficiencia de la formación y en la
capacitación docente, en los déficits de presupuesto, en la superposición de
funciones en la escuela que atañen más a lo asistencial que a lo pedagógico, en
los diseños curriculares que aparecen tardíamente, cuando está todo organizado,
en la burocratización de las funciones de conducción y supervisión…
A partir de aquí: ¿qué?. En primera instancia,
creo que el debate debe instalarse seriamente en toda la sociedad, porque lo
que está en juego es toda una generación que está siendo desvastada por
fracasos más o menos explícitos, pero fracasos al fin.
Sin ser alarmista, sin caer en derrotismos
cómodos, lo real es que nos acosa una situación que nos determina y nos limita.
Ya no es lícito, y mucho menos creíble, hablar de equidad sin buscar soluciones
a esta problemática, puesto que, aunque el discurso proclame, las prácticas
perpetúan.
Y en este sentido tendrían que escucharse a las
demandas en las voces de todos los estamentos ya que los éxitos y los fracasos
no se reducen a una cuestión escolar, aunque se manifiesten e instalen entre
los muros de las instituciones.
Lic. María Fabiana Luchetti
viernes, 18 de mayo de 2012
miércoles, 16 de mayo de 2012
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